A mis apreciados lectores.
Hola a todos, Permítanme compartir
unas líneas con ustedes, queridos amigos, conocidos, familiares y un par de
lectores curiosos que se hacen presente en este humilde blog.
El de hoy después de una jornada común
de infinidad de actividades que suelen acontecer en un lunes 26 de octubre de
2020.
Me he permitido reflexionar como
usualmente acontecía hacer hace un par de años, sobre generalidades del día a día,
es inherente mencionar la situación que se vive en las calles de nuestro país
sin mencionar la situación global, sin embargo afortunadamente puedo escribir
estas líneas el de hoy y digo “afortunadamente” resaltando la incertidumbre del
vivir. Hoy por hoy, me siento afortunado de poder disfrutar de esta etapa de mi
vida, he compartido momentos gratos principalmente con mis compañeros del
colegio, desde primaria hasta el último día del posgrado he podido recibir el
mejor consejo de mis jefes de trabajo y mis colegas desde el principio hasta el
final de los días que he permanecido en los centros de trabajo donde pude
laborar, he compartido el pan y la sal con las personas que estimo.
Aprecio y valoro cada día de mi
vida, porque gracias a su cariño, estima y sabiduría me va mejor y mejor, en
cada aspecto.
Como todos, hay ocasiones donde
tenemos los sentimientos a flor de piel, pese a que no suelo demostrar empatía la
mayoría de las veces, sépase que no es por “no sentir”, lo hago porque no tengo
nada que aportar, cuando así me parece, prefiero no decir nada, debido a que
entiendo que las personas nos sentimos “poco cómodas” al recibir la perspectiva
de alguien más, sin embargo aquellos que sin decirlo, observo que puedo aportar
en algo, ya sea con un empujón, lo hago sin dudar, incluso agotando recursos
que estaban destinados a alguna otra inversión o gasto fijo, sé que en algún momento
alguien, lo hizo por mí y así debe ser, como un circulo constante e
interminable del “bien dar”.
De igual manera, me siento
sumamente afortunado de poder ver que mi círculo familiar está lleno de
profesionales en diferentes áreas del modo de producción que nuestro país tiene
y cada una de ellas sin saberlo o bien sin que se percaten, es un eslabón
sumamente importante en el ingreso per cápita del país, esto incluye a mis
amigos y personas que estimo.
Observo como en esta misma etapa
de mi vida, unos cuantos terminan su ciclo laboral y comienzan el “jubilo” por
el que tantos otros nos esmeramos, (obviamente) sabiendo que la única manera de
recibir ese “beneficio” es en mi caso, establecerme en la clase media; como
cita y dicta nuestra sagrada secretaria de hacienda y crédito público, “la
clase media se comprende de un ingreso bruto de $400,000.00 (cuatrocientos mil
pesos 00/100 m.n.) mensual.” No es una tarea fácil sin embargo tampoco
imposible.
Me es sumamente ridículo recordar
como en mis años de “estudiambre” anhelaba ser rico a los 22 años. (jaja), como
quisiera regresar en el tiempo solo y solo para decirme a mí mismo “deja de
pensar en estupideces”, no sin
obviamente darme un par de consejos que me librarían de ciertos problemas
insignificantes.
Me resulta sumamente, incierto el
porvenir, sin embargo, afortunadamente las situaciones que he pasado me han
hecho resolver prácticamente todo lo que llegue a presentarse, salvo, la
perdida de seres cercanos, para muchos las festividades que se avecinan son muy
alegres, sírvase el presente escrito para compartirles que para mí no lo son,
menos son gratas, no suelo felicitar a nadie por su cumpleaños, no me es grato
festejar navidad, el año nuevo es día donde todos festejan, sin embargo el
resto del año se endeudan y apenas si libran la cuesta de enero y para cuando
esto sucede, llegan las vacaciones de semana santa y se repite el ciclo de endeudamiento.
Recuerdo las palabras de un profesor de inglés y buen amigo del colegio
(Crispin) “si no te llena, es un buen pretexto para estar con la familia”, hasta
ahora así es como lo veo.
Desconozco como haya sido para
mis hermanos (amigos) de la infancia esta etapa de su vida, para mi es el
inicio de un reto que va a durar mínimo 10 años. Me siento bien de ver que cada
uno de ellos ha formado su identidad en esta sociedad, compartiendo cultural y
socialmente su conocimiento y profesionalismo. Deseo que así sea por muchos
amos. Me da gusto el saber que esos niños del fraccionamiento que nos reuníamos
prácticamente cada fin de semana para ponernos “pedos” desde los 13 años, hoy
por hoy, son un ejemplo para estas generaciones próximas a concluir sus
estudios o iniciar sus familias… citando algunas profesiones, tengo en mi,
todos los días presentes a ingenieros, arquitectos, militares, chefs,
emprendedores, carpinteros, arqueólogos, telefonistas, un par de empresarios y
padres de familia responsables. Pero sobre todo, tengo el buen sabor de boca,
que son buenos ciudadanos, desde luego siempre bajo el estandarte de una S.H.A.R.P.,
del rock, de la anarquía, del estudio, del compartir.
Hace 12 años, tal vez un poco más,
con estas personas tan increíbles, salíamos juntos y afortunadamente siempre...
siempre regresábamos juntos, golpeados, uno que otro, acuchillado, con una
cachazo en la ceja, con una hebilla en la cabeza, extorsionados por la policía
o el MP (obviamente no nos portábamos tan bien), ebrios… como fuera pero
siempre unidos.
Con otros más, salíamos a caminar
a los cerros, hacer deporte, actividades de esparcimiento, en fin… disfrutar un
poco del tiempo libre y sin darnos cuenta, amigos míos, esta generación no lo
va a poder hacer… fuimos sumamente afortunados, hoy por hoy, todos los parques
nacionales, clubes deportivos y gimnasios dignos están cerrados hasta nuevo
aviso.
Siéntanse gratos de poder estar
con bien, con vida, disfruten el tomar agua o una bebida “x”, yo no sé ustedes
pero para mí, el compartir con ustedes el pan y la sal cuando nos sentamos a
comer, cuando nos tomamos una cerveza, cuando nos llegamos a ver… es grato en
su totalidad, porque si de algo estoy consciente, es que no sé qué día nos
volvamos a ver.
Disfruten, estas fiestas
venideras como así lo precisen, sin embargo, también se vale hacer una reflexión
por lo que en algún momento, ya no vas a poder hacer y mucho menos sentir y
escuchar.
Feliz día de muertos, a ustedes
que están vivos y no se… pero a mi parecer, no hacen más que estar encerrados
en su poca libertad.
Sépase que estas líneas son parte
de la libertad. No te pido tu opinión, sin embargo, agradezco que te tomaras el
tiempo de leer mi pensar.
Un abrazo a ti que estás leyendo
esto, en parte es un extracto de la dedicatoria de mi tesis de grado (proyecto que deje en el olvido por
casi 3 años).
Con cariño y respeto, tu
servidor, Cristopher J.L. Ortiz.
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